La conservación de ocho nogales centenarios situados en las viñas fue el punto de partida que determinó el emplazamiento de la bodega. Desde el principio se optó por un esquema que realzara esta preexistencia en forma de patio alrededor del que se desarrollarán las diversas funciones.
La totalidad de la bodega se integra en el paisaje natural que lo envuelve a través de un continuo y fluido manto de hiedra, enriquecido con la majestuosidad de los nogales centenarios.
La primera fase se construyó en 1996. Un edificio de planta rectangular en el lado oeste del patio de nogales alberga la parte de entrada de la uva en vendimia y los depósitos de fermentación.
La bodega de Elaboración, lejos de quedar en el olvido, se amplió años después para dar capacidad al volumen actual de producción.
De forma que el esperado momento de entrada y selección de la uva se produce desde el principio en el mismo punto de la bodega, quedando éste como referencia del inicio de cada añada.
Tres años después empezó una ampliación muy significativa que supuso una apuesta tanto a nivel de volumen de producto como a nivel arquitectónico.















